Fluir en tinta roja es una oferta editorial para tejer un vínculo con el cuerpo. Se trata de un catálogo que reúne obras de arte cuyo pigmento principal es la sangre menstrual. Los dibujos, pinturas, instalaciones y textiles que conforman el libro, son el resultado del 1er Concurso Nacional de Dibujo y Pintura Menstrual convocado por la empresa Alternativas Ecológicas en 2014. El objetivo del concurso fue promover una visión del ciclo menstrual y del cuerpo femenino, natural, abierta, creativa e informada.
Alternativas Ecológicas es una pequeña empresa mexicana que se dedica a la venta y distribución de productos ecológicos y saludables para la higiene menstrual, como copas menstruales o toallas de tela. Al difundir estas alternativas se ha enfrentado no sólo a una competencia desigual con los productos desechables, sino también a problemas sociales como el gran desconocimiento respecto a la genitalidad femenina y el fuerte rechazo que se tiene a la menstruación. Por esta razón, como empresa, promueve actividades para informar y concientizar sobre el ciclo menstrual para así, poder derrumbar los prejuicios y tabúes que lo rodean.

Menstruar es un acto que muchas veces se vive con incomodidad, además con poca –o nula- información; sin embargo, es un acto cotidiano. En México 34 de los 57 millones de mujeres que hay, se encuentran en el rango de edad menstruante; lo que significa que aproximadamente el 59% de las mujeres mexicanas menstrúan y, a pesar de ser millones, el tema sigue siendo un tabú. El cuerpo menstruante sigue siendo clandestino, esconderse es su deber, esto impacta negativamente la vida de las mujeres.

La plataforma Menstrual Higiene Day (MHD) reflexiona y dice: “Mientras las Reglas Básicas de la ONU para el Tratamiento de Prisioneros demandan que los hombres deben de poder rasurarse, no hay nada que asegure a las mujeres en situación de cárcel el acceso a un manejo adecuado de su menstruación.” El proyecto MHD busca evitar que, mes con mes, niñas y adultas sean excluidas, o se autoexcluyan, de su entorno (escuela, deportes, trabajo, fiestas o actos religiosos) por estar sangrando, ya que, aunque parece irrelevante abstraerse unos días, las consecuencias, a largo plazo, son significativas.

Arte Menstrual

Elena Madrigal, colaboradora en el catálogo Fluir en tinta roja, ha dicho “El proyecto, creo yo, tiene otro mérito y es hacer de este proceso, que se ha visto como un desecho biológico en nuestra cultura, un desecho avergonzante, un medio de arte (…) Elevar cualquier cuestión a nivel de arte significa llevarlo a unos planos simbólicos e imaginarios muy superiores. ¿Qué sucede cuando esta menstruación se convierte en vía artística?”.

El uso de la sangre como tinta no es algo nuevo, ya que se ha encontrado como uno de los tintes principales del arte rupestre. Luego, en la década de los 70 del siglo pasado, artistas feministas utilizaron la sangre menstrual como medio de comunicación y protesta. Actualmente, el arte menstrual ha crecido en popularidad gracias a un movimiento mundial que, aunque aún subterráneo, avanza constante buscando una aproximación integral al cuerpo femenino/menstruante.

Fluir en tinta roja es la memoria de este primer concurso en México. La convocatoria dirigida a hombres y mujeres, tuvo dos categorías: en la primera, se aceptaron trabajos elaborados con sangre menstrual como única tinta; en la segunda, se permitió el uso de otros materiales, siempre y cuando la sangre menstrual, sin diluir, cubriese más del 60% de la pieza. Participaron 128 artistas, amateurs y profesionales, 109 mujeres y 19 hombres, de nacionalidad mexicana y extranjera con residencia en México. De las 231 obras inscritas, se seleccionaron 3 ganadoras por categoría.

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El libro incluye la totalidad de las piezas recibidas en la convocatoria y está organizado en tres secciones: Obras ganadoras, Menciones especiales y obras seleccionadas por el público y Obras recibidas en la convocatoria. Además, tiene como invitadas a Elena Madrigal, académica y escritora, Isabel Block, partera, Diana Torres, artista de performance, Abril González, gestora cultural, Mare Advertencia Lírika, rapera, y Augusto Meztli, ilustrador; quienes observaron las obras ganadoras del concurso y escribieron acerca de ellas. El resultado de este ejercicio es maravilloso, los textos están incluidos en la categoría de Obras ganadoras. Es importante mencionar que, procurando ser congruentes con nuestros valores, la manufactura del catálogo está hecha en México, con papel de bosques renovables y con tintas vegetales. En conjunto, el libro es un deleite y un esfuerzo por visibilizar y resignificar socialmente la menstruación como un proceso orgánico, sano y natural. Cada una de las piezas representa la singularidad de los artistas y la colección en conjunto habla con respeto y dignidad del cuerpo femenino y la menstruación.

Fluir en tinta roja, la exposición, es una colección de 27 piezas seleccionadas de entre las obras recibidas en el concurso para representarlo. Actualmente y hasta el 3 de Septiembre, se exhibe en las instalaciones del Museo de la Mujer (República de Bolivia 17, Cuauhtémoc, Centro, Ciudad de México).
Sin duda, esta es una apuesta controvertida que hace público lo privado y documenta la menstruación como una experiencia cotidiana y digna de ser hablada. El control de la menstruación, el silencio que se le ha impuesto no es sólo una cuestión de moral sexual, sino de dominación sobre el cuerpo sangrante. Es decir, no es otra cosa que el ejercicio del poder sobre los cuerpos que salen de la norma.

Yaredh Marín

Yaredh Marín

Coordinadora Editorial

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