Gracias a los medios de comunicación, internet, redes sociales, entre otros, tenemos acceso a información de todo tipo desde información de la NASA, hasta los eventos de nuestra comunidad. Parte de este flujo de información son los consejos, tips y herramientas sobre cómo educar a nuestros hijos, sobretodo en lo relacionado con los límites. Psicólogos, pedagogos y especialistas, se presentan para tratar temas y dar tips de cómo podemos poner límites pero ¿todo lo presentado sirve para todas las situaciones?
Los límites son un tema que tiene diferentes aristas; algunos opinan no ser tan drásticos en la implementación de la disciplina, otros como la vieja escuela, consideran que los castigos físicos (golpes) son la mejor forma para que los hijos acaten las reglas de casa y no se vayan por mal camino.
Pero ¿Qué son los límites? Son las reglas que enseñamos en casa a nuestros hijos para su mayor adaptación a la vida social. La enseñanza de estas reglas, les permite tener una mayor convivencia dentro y fuera de casa.
¿Qué pasa cuando los niños no siguen estas reglas, es decir, no tienen límites?
Es como si no tuvieran brújula, no saben a dónde ir, nosotros somos sus guías y si no les proporcionamos reglas claras y una autoridad firme desde el amor, podemos esperar que no respeten ningún tipo de ley (Escuela, sociedad, familia).
¿Qué tipo de límites poner en casa? Es importante identificar antes de implementar, es decir, tenemos que mirar cuál es la situación en nuestra casa para saber el por qué de la conducta de nuestros hijos y qué tipo de soluciones son las adecuadas.
Sin embargo para cualquier situación es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones generales:
  • presente que desde el amor podemos poner limites a nuestros hijos, sin humillarlos, sin maltratos y sin violencia.
  • Diseñar una estrategia que nos permita dar solución a los problemas que hayamos identificado en casa.
  • Tenemos que ser firmes, si ya identificamos cual es el problema en casa y ya tenemos la estrategia, debemos ser firmes y no dar espacio a la culpa y las dudas.
  • Tener flexibilidad y paciencia, muchas veces la educación de los hijos es un tanto prueba y error. Tenemos que ser creativos e innovar constantemente pero ser flexibles para cambiar lo que no funcionó por nuevas formas.
Si tienes dudas sobre cómo identificar la problemática en tu hogar y con tus hijos, acude a un especialista quien podrá ayudarte y acompañarte para alcanzar tu objetivo.
Hay muchas mas recomendaciones, solo asegúrate de elegir la correcta para tu familia.
Cristina Reyes

Cristina Reyes

Psicóloga

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