Cuántas veces no hemos sentido esa atracción por esa persona que no sabemos cómo es que comenzó?, si fue su manera de ser lo que nos hizo sentirnos atraídos/atraídas? su manera de ser, la manera en cómo se conversa entre risas y los puntos a favor que se tenían en común? su mirada, la manera en cómo camina, o simplemente su olor que nos hace sentir una ola de emociones sin control? ¿Recuerdas como todo comenzó con tu pareja?

En este artículo hablaré acerca de cómo se concretan las relaciones de parejas pero también el cuidado que debemos de tener en que la relación siga su curso y quizás no con la misma intensidad con la que comenzó, pero si sabemos que las personas que conforman dicha relación siguen y desean seguir con ella, he aquí una revisión breve de posibles sugerencias de cómo se puede seguir cuidándola, y así poder estar dentro de ella sin problema alguno.

Dentro del enfoque de la sexología, las personas llegan a consolidar una relación comenzando primeramente por un proceso de enamoramiento que se le conoce técnicamente como “Limeranza”,  que es el proceso mediante el cual las personas se sienten fuertemente atraidos/atraidas. Al  respecto ha habido muchos estudios, uno de ellos es realizado por el renombrado sexólogo y pionero llamado Juan Luis Álvarez Gayou quien trajo a México la sexología y con ello funda el Instituto Mexicano En Sexología mejor conocido como IMESEX, donde el menciona en su libro titulado “Sexualidad en la pareja” el trabajo investigativo que realiza con  miles de parejas en toda la república mexicana,  donde llega a la conclusión que la limeranza pudiera ser un fenómeno universal característico del ser humano, aunque sin duda destaca las diferencias culturales e individuales.

Sin embargo para un buen funcionamiento en pareja no es suficiente la limeranza,y para quien desee conservar la relación, es necesario también avanzar en estos niveles de atracción: física, intelectual y afectiva.

¿Cómo se dan estos tres niveles?

· Atracción Física: Este es el primer nivel con el que se inicia donde todos nuestros sentidos se agudizan y entran en acción el sentidos del gusto, de la vista, del tacto, del olfato y la persona que nos gusta en cuestión empieza a atraernos ya sea por su manera de ser, de oler, de caminar, y con solo verlo a lo lejos o de cerca empieza a haber esa “chispa” que nos da el indicador de que la persona no nos es indiferente del todo. Por tanto en este nivel buscamos el agradar físicamente a la persona para que este/esta se sienta atraído/atraída por nosotros. Sin embargo al sentir que logramos el nivel máximo de reciprocidad, empezamos a descuidar nuestro aspecto físico después del matrimonio o al inicio de vivir en pareja tendemos a engordar, descuido del arreglo personal. Es importante mantener un cuidado razonable de nuestro cuerpo y aspecto personal.

· Atracción Intelectual: Consiste en que los miembros “tengan de que hablar”, muchas veces se pierda la comunicación y hablan muy poco o se comunican pocas cosas, estas personas denotan un bajo nivel de “atracción intelectual”. Es posible que en las parejas establecidas se deterioren en este nivel es importante usar participación activa y trabajar para mantener esta atracción.

· Atracción Afectiva: Cuando la limeranza declina, puede seguir dos caminos: el interés hacia otra persona, o bien la transformación de este sentimiento a otro diferente, y que lo ideal se convierta en amor, recordemos que este no es necesariamente enamoramiento ni pasión se trata de que exista cariño, ternura, que la otra persona nos importe y deseemos su bienestar.

· Comunicación: Este es uno de los factores de mayor importancia porque de no existir o ser inadecuada, puede minar o corroer la atracción afectiva; su ausencia simplemente no permite que se de la atracción intelectual. Si analizamos nuestra comunicación, encontraremos que con gran frecuencia decimos algo, esperando que la otra persona responda como lo deseamos, para esto seguimos pensando que todo lo expresado es claro, y que la otra persona no nos entiende.

Es por esto que si tenemos estos niveles en equilibrio tendremos una buena relación de pareja y no habrá problema que pueda afectar nuestra manera de interactuar, sin embargo si revisamos estos puntos paso a paso dentro de la relación y se logra observar de que pueden estar “flojos” en alguno de los puntos ya saben dónde pueden mejorar y que lo importante es que se quiera seguir dentro de la relación, si esto no es posible solucionar juntos para eso estamos los y las terapeutas sexológicos/sexológicas para que con ayuda de terapia sexológica y psicoterapéutica podemos ir apoyando a la pareja a que estos niveles o el nivel que este flaqueando en la relación, pueda llevar a que las personas involucradas sigan con su deseo de seguir estando juntos y en armonía.

Alejandra Chávez Estrada

Alejandra Chávez Estrada

Psicóloga y sexóloga

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